Welcome


Take a Survey


Help support this site:


Sermon List
Search
About

Login or Register

Luther Sayings

Terms of Use

YAAG
(lectionary)

Newsletter Articles or other writings

BOC readings - 3 year

BOC readings - 1 year

Bible in One Year

Bible in Two Years

5 mins with Luther














Pericope

Sermon List       Other sermons by Pastor Ernst       Notify me when Pastor Ernst posts sermons
      RSS feed for Pastor Ernst       RSS feed for all sermons

He will separate the sheep from the goats

Matthew 25:31-46

Pastor David Ernst

Sunday of the Church Triumphant
Epiphany Lutheran Mission of La Caramuca  
Barinas, Venezuela

Play MP3 of this sermon

Sun, Nov 15, 2020 

Gracia y paz en nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

Las redes sociales están conquistadas por el hashtag #JerusalemaChallenge. Miles de coreografías de una canción han inundado a Instagram y TikTok. Los videos han acumulado más de 200 millones de reproducciones en YouTube.

Esta canción se llama Jerusalema proviene de Sudáfrica pero se ha convertido en uno de los últimos hitos mundiales. Tal es el ímpetu en torno a esta melodía, que el futbolista Cristiano Ronaldo utilizó este sencillo para el vídeo de una fiesta que celebró junto a su pareja y amigos.

Jerusalema está escrita en un idioma hablado en Sudáfrica y sus letras hablan de Jerusalén como la ciudad celestial en la que estar en comunión con Dios. Se trata de un himno místico a la vida donde canta a la ciudad de Jerusalén como un hogar fraternal para todo el mundo. De ahí versos como “Jerusalén es mi casa, sálvame y camina conmigo, no me dejes aquí”. O también otros como: “Mi lugar no está aquí” o “mi reino no está aquí”.

Los jóvenes y niños les gusta el baile y ritmo, pero, fíjate habla de Jerusalén (en forma femenina), pero no de Jesucristo y implica que hay hogar celestial para todos , no importan sus creencias. Este error se llama universalismo, que quiere decir nadie está condenado para la eternidad. Nuestro Señor nos advierte que esta idea es sumamente equivocada en nuestro texto para hoy.

El evangelios según San Mateo ubica entre la entrada de Jesús en Jerusalén en el Domingo de los Ramos y la institución de la Santa Cena las parábolas de Jesús tocante a su muerte y la importancia de ésta en el juicio que caerá sobre todas las naciones. No sólo comunica a los lectores que habrá un juicio final, sino también que Jesús será quien actuará como juez.

"Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria; y serán reunidas delante de Él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos; y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a la izquierda."

La escena presupone que Jesús ha regresado en su gloria, y que ya se han resucitado de todos los muertos. Solo hay dos divisiones en el último día; sin distinciones sociales, sin preferencia por rango y riqueza, sin gente neutral; en una u otra de las dos asambleas, cada persona en el mundo se encontrará, inevitablemente, sin escapatoria, en un caso; sin ganas de escapar, en el otro. Esta separación es el primer acto del juicio, la separación. Las ovejas son las que siguieron al gran Pastor, Jesús, de buena gana, que oyeron su voz, los creyentes; los machos cabríos son los incrédulos y los hipócritas entre los cristianos, todo el mundo impío.

"Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? Entonces los justos le responderán, diciendo: ¿Y cuándo te vimos extranjero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo: En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis." 

El Rey llamará a los que estará a su diestra los bienaventurados de su Padre, ya que por la fe recibieron la bendición del Padre, por la cual se les impartieron todos los dones buenos y por la cual llegaron a ser hijos de Dios. Deben entrar en la posesión indiscutible y el goce de su herencia que ha sido preparada y preparada para ellos desde la fundación del mundo, desde que se hizo el eterno consejo de Dios para la salvación de la humanidad, Efesios 1:4. Es un reino que están a punto de heredar, porque han sido hechos reyes y sacerdotes para Dios, Su Padre, Apocalipsis 1:6.

Y la razón de este maravilloso regalo? Una recompensa por su fe, como se muestra en las acciones ordinarias y cotidianas de bondad hacia los humildes hermanos de Cristo: alimentar al hambriento, dar de beber al sediento, mostrar hospitalidad al extraño, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al preso; Estas expresiones externas de amor que fluyen del amor de Cristo, como evidencia de fe en el corazón. La humildad de los creyentes puede llevarlos a negar cualquier conocimiento, por lo tanto, de cualquier servicio personal que se le preste; pero Cristo rápidamente les instruye sobre este punto, diciéndoles que tales obras, realizadas sin toda ostentación, sin ninguna idea de ganancia personal, son en realidad el servicio más verdadero que pueden prestarle.

"Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui extranjero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o extranjero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo, en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna."

Al otro lado, los que rechazaron el evangelio y buscaron la justificación en sus propias obras, no tienen a nadie a quien culpar más que a ellos mismos. No han pasado su vida en la actividad de buenas obras que fluyen del amor de Cristo. Es posible que se hayan gloriado de hechos que se consideran grandes a los ojos de los hombres y que suelen recibir noticias en los titulares de los periódicos. Pero todas sus obras, aun aquellas de las que se enorgullecen, eran malas, ya que no eran de fe.

Entonces, la Jerusalén celestial es para los que creen en Jesucristo de todas las naciones, pero no es para los que rechazan la misericordia de Dios. En este vida, la promesa de la salvación está ofrecida a todos, debe ser proclamada a todos. Y las puertas de la iglesia visible están abiertas a todas. Todos pueden escuchar la Palabra de Dios, todos puede recibir el bautismo y después del bautismo, la Santa Cena. Creemos que en todos partes donde la Palabra se predica en su pureza y los sacramentos se administran en su pureza, el Espíritu Santo toca los corazones y los da la fe.

Sin embargo, en la iglesia visible, siempre hay hipócritas y cristianos falsos, aún pastores falsos. En este mundo, solo podamos juzgar las personas por sus hechos y palabras exteriores, pero solo Dios sabe los secretos del corazón. En el día del juicio final, todos los secretos serán revelados y las ovejas separadas de los cabritos. Debemos confiar en la justicia de Dios y la seguridad de la promesa de nuestra salvación. En esta tenemos la paz que sobrepasa todo entendimiento. Amén.

Grace and peace in our Lord and Savior, Jesus Christ.

The hashtag #JerusalemaChallenge has conquered the social networks. Thousands of choreographies to this song flood Instagram and TikTok. The videos has amassed more than 200 million views on YouTube.

This song is called Jerusalema. Its comes from South Africa but it has become one of the latest international landmarks. Such is the impetus around this melody that footballer Cristiano Ronaldo used it for a video of a party he held with his romantic partner and friends.

Jerusalema is written in a language spoken in South Africa and its lyrics speak of Jerusalem as the heavenly city in which to commune with God. It is a mystical hymn to life which sings to the city of Jerusalem as a fraternal home for the whole world. Hence verses such as "Jerusalem is my home, save me and walk with me, don't leave me here." Or also others like: "My place is not here" or "my kingdom is not here."

Young people and children like the dance and rhythm, but, mind you, it speaks of Jerusalem (in feminine form), but not of Jesus Christ and implies that there is a heavenly home for everyone, no matter what their beliefs. This error is called universalism, which means that no one is damned for eternity. Our Lord warns us that this idea is extremely wrong in our text for today.

The Gospel according to St. Matthew places between the entry of Jesus into Jerusalem on Palm Sunday and the institution of the Lord's Supper the parables of Jesus regarding His death and its importance in the judgment that will fall on all nations. This discourse not only communicates to readers that there will be a final judgment, but also that Jesus will be the one to act as judge.

"When the Son of Man comes in His glory, and all the holy angels with Him, then He will sit on the throne of His glory; and all nations will be gathered before Him; and He will separate them one from another, as a shepherd separats the sheep from the goats, and He will put the sheep on his right hand, and the goats on the left. "

The scene presupposes that Jesus returned in glory, and that the resurrection of all the dead has already occurred. There are only two divisions on the last day; without social distinctions, without preference for rank and wealth, without neutral people; in one or the other of the two assemblies, each person in the world will inevitably find himself without escape, in one case; not wanting to escape, in the other. This separation is the first act of judgment, the separation. The sheep are those who followed the great Shepherd, Jesus, willingly, who heard his voice, the believers; the goats are the unbelievers and the hypocrites among the Christians, all the wicked world.

"Then the King will say to those on His right: Come, you blessed of my Father, inherit the kingdom prepared for you from the foundation of the world. For I was hungry and you gave me food; I was thirsty and you gave me drink; I went a stranger, and you took me in; I was naked, and you clothed me; I was sick, and you visited me; in prison, and you came to me. Then the righteous will answer him, saying: And when did we see you a stranger, and took you in, or naked, and covered you? Or when did we see you sick or in prison, and came to you? And the King answering, he will say: It is true I tell you: as soon as you did it to one of these my little brothers, you did it to me. "

The King will call those who will be at his right hand the blessed of his Father, since by faith they received the Father's blessing, by which all the good gifts were imparted to them and by which they became children of God. They must enter into the indisputable possession and enjoyment of their inheritance that has been prepared and prepared for them since the foundation of the world, since the eternal counsel of God for the salvation of humanity was made, Ephesians 1: 4. It is a kingdom that you are about to inherit, because you have been made kings and priests for God, Your Father, Revelation 1: 6.

And the reason for this wonderful gift? A reward for their faith, as shown in the ordinary and daily actions of kindness towards the humble brothers of Christ: feeding the hungry, giving drink to the thirsty, showing hospitality to the stranger, clothing the naked, visiting the sick and the prisoner; These outward expressions of love that flow from the love of Christ, as evidence of faith in the heart. The humility of the believers can lead them to deny any knowledge, therefore, of any personal service that is rendered; but Christ promptly instructs them on this point, telling them that such works, performed without all ostentation, without any idea of personal gain, are in reality the truest service they can render.

"Then he will also say to those on the left: Depart from me, you cursed, into the eternal fire prepared for the devil and his angels. For I was hungry and you gave me nothing to eat; I was thirsty and you gave me nothing to drink; I was a stranger and you did not take me in; I was naked, and you did not cover me; sick, and in prison, and you did not visit me. Then they too will answer him, saying: Lord, when did we see you hungry, or thirsty, or a stranger, or naked? , or sick, or in prison, and we do not serve you? Then he will answer them, saying: Truly I say to you, inasmuch as you did not do it to one of these least, you did not do it to me either. And they will go to eternal punishment, and the righteous to eternal life. "

On the other hand, those who rejected the gospel and sought justification in their own works have no one to blame but themselves. They have not spent their lives in the activity of good works that flow from the love of Christ. They may have boasted of facts that are considered great in the eyes of men and that often get news in the headlines. But all of their works, even those of which they are proud, were bad, since they were not of faith.

So, the heavenly Jerusalem is for those who believe in Jesus Christ of all nations, but it is not for those who reject God's mercy. In this life, the promise of salvation is offered to all, it must be proclaimed to all. And the doors of the visible church are open to all. Everyone can hear the Word of God, everyone can receive baptism and after baptism, the sacrament. We believe that wherever the Word is preached in its purity and the sacraments are administered in their purity, the Holy Spirit touches hearts and gives them faith.

However, in the visible church, there are always hypocrites and false Christians, even false pastors. In this world, we can only judge people by their outer deeds and words, but only God knows the secrets of the heart. On the day of doomsday, all the secrets will be revealed and the sheep separated from the goats. We must trust in the justice of God and the assurance of the promise of our salvation. In this we have the peace that passes all understanding. Amen.





Send Pastor David Ernst an email.




Unique Visitors: